Consejos a seguir cuando se añade alguien más a la ecuación

Trío_sexualTener relaciones sexuales con dos personas simultáneamente es una de las fantasías sexuales más comunes entre hombres y entre mujeres.

Como muchas fantasías, las mismas sólo se recrean —en ocasiones múltiples de veces— en la imaginación de cualquier individuo; pero, ¿qué sucede cuándo esa fantasía se desea llevar a la realidad? Pues, podría ser posible si se es cauteloso al respecto, y si, por supuesto, la acción no raya en lo que consideraría como un problema grave o ilegal.

Si analizamos los tríos sexuales, los mismos se pueden dar por varias circunstancias. Por ejemplo, puede haber una situación en la que tres extraños se encuentren en algún lugar y por alguna razón (por querer experimentar, porque hay una atracción sexual o porque quieren cumplir sus fantasías sexuales) deciden tener relaciones sexuales a la vez. Otro escenario se da cuando una pareja busca minuciosamente a una tercera persona con quien realizar el acto. Y la tercera situación es cuando una pareja conoce a alguien inesperadamente y, entre un incidente u otro, terminan en la cama juntos.

En el caso de aquellas parejas que estén considerando un ménage à trois, he aquí unos consejos que pueden ayudarlos a confirmar o descartar ese plan erótico:

Si tu pareja dice «no», reconsidéralo. Como en toda relación estable, el dialogo es importante, por lo que debes hablar sobre tu deseo de sostener relaciones sexuales con otra persona además. Si a tu otra mitad no le agrada la idea, considera no insistir más, ya que la relación se podría afectar bastante.

Si tu pareja dice «sí», «pon las cartas sobre la mesa». Es decir, nuevamente, conversen de la situación y refuercen la confianza que hay entre ambos. No teman charlar de sus gustos, de sus temores o de las preocupaciones que puedan surgir al añadir otro ser a la intimidad de ambos.

Si cualquiera de los dos a menudo siente celos o inseguridades, sostener relaciones con otro hombre u otra mujer puede hacer más daño que bien. Cada uno hágase estas preguntas: ¿Tener relaciones sexuales con otro varón u otra fémina aparte de mi pareja, puede afectar mi estima? ¿Podría esto provocarme celos o lastimar mis sentimientos en algún momento?

Si estás seguro que luego de intimar con tu pareja y con alguien de tu mismo género, pueden surgir algunas preocupaciones, quizás un trío no es para ti. Puede que no lo hayan pasado mal mientras estuvieron juntos, pero tal vez luego vengan las lamentaciones. Si sabes que estarás pensando o inquiriendo en si ese hombre o esa mujer le satisfizo mejor que tú, si es más sexi que tú o si tiene más experiencia que tú, las repercusiones en la relación pueden ser muy serias. A nadie le gusta que le insistan en estas cuestiones.

Si ya están seguros que desean añadir a alguien más a la ecuación y si, de hecho, ya encontraron ese «quién», conózcanse más. Es decir, si vas a invitar a otra persona a tu lecho, conoce un poco de quién es, de sus preferencias sexuales y otros datos personales. Confirmen si está libre de infecciones de transmisión sexual o si se realizaría una prueba al pedírselo. Asimismo, averigüen si hay algo que no le apetece experimentar cuando tengan relaciones íntimas, o si por el contrario, hay algo que desea intentar. Algunas parejas invitan a la otra parte a comer o acuerdan reuniones antes de llegar a un encuentro sexual. Igualmente, antes de tener relaciones sexuales, deben conversar claramente y respetar los acuerdos que surjan entre los tres.

No importa si un hombre tiene sexo con dos mujeres, o si una fémina tiene una aventura erótica con dos hombres, hay otro «sujeto» que no deben olvidar: el condón. Usar profilácticos es necesario cuando sostienes relaciones sexuales con alguien que no es tu pareja o que apenas conoces. Los condones protegen tanto de un embarazo no deseado como de alguna infección de transmisión sexual. Se recomienda que se usen para el coito vaginal, para el sexo anal y para el sexo oral.

Otra recomendación es evitar consumir alcohol o drogas antes y durante el sexo, ya que pueden provocar que la situación se torne torpe o embarazosa. Por supuesto, querrás evitar vomitar ante la mirada de los demás e, igualmente, al final, no lamentarás que varios momentos del suceso se tornen borrosos.

Finalmente, ten en cuenta que la otra persona no es un juguete sexual, por el contrario, tiene sentimientos, y créeme que no se sentirá bien si no se le da mucha importancia. En otras palabras, es mejor dejar las incomodidades para otra ocasión y gozar los tres por igual.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *